- La periodista española despliega una historia marcada por los secretos, las diferencias de clase y la búsqueda de identidad.
- La protagonista encuentra en la lectura y la escritura una forma de supervivencia dentro de una sociedad que limita las aspiraciones femeninas.
- La novela reconstruye con precisión el Madrid de 1882 sin perder ritmo narrativo ni tensión emocional.
Sonsoles Ónega: “No escribo para exhibir cultura, sino para que me entiendan”


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