- El prisionero del yerbatal combina investigación histórica y ficción para llenar uno de los grandes vacíos biográficos de Aimé Bonpland.
- El autor imagina los años que el científico francés pasó cautivo en Paraguay tras desarrollar plantaciones de yerba mate en Misiones.
- La obra propone una mirada crítica sobre la relación entre civilización, barbarie y conquista.
Federico Andahazi: “La colonización nunca se resolvió y es la semilla de las crisis actuales”


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