- Las empresas transforman las etiquetas de vino en lienzos para el arte contemporáneo.
- Algunas bodegas del mundo desarrollan programas estables con artistas y otras buscan colaboraciones puntuales.
- Y los coleccionistas empiezan a mirar estos rectángulos de papel como objetos de diseño e incluso como piezas de culto.
La etiqueta como obra de arte: las bodegas transformaron sus botellas en pequeños museos portátiles


Noticias Relacionadas
Cómo desapareció la pena de muerte en Argentina: expedientes, indultos y debates
¿Por qué seguimos leyendo a Roberto Arlt? Un ensayo propone nuevas claves para entenderlo
Intentan evitar que se subaste esta semana una carta de Miguel de Cervantes de 1593