- Las empresas transforman las etiquetas de vino en lienzos para el arte contemporáneo.
- Algunas bodegas del mundo desarrollan programas estables con artistas y otras buscan colaboraciones puntuales.
- Y los coleccionistas empiezan a mirar estos rectángulos de papel como objetos de diseño e incluso como piezas de culto.
La etiqueta como obra de arte: las bodegas transformaron sus botellas en pequeños museos portátiles


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