Skip to content
- Flores: un jardín suspendido, del artista Pablo Curutchet, reinauguró la sala cerrada hace una década que se recupera para el arte contemporáneo.
- Lleva el nombre de Clorindo Testa, quien donó el diseño arquitectónico cuando era director de la entidad; su familia estuvo presente.
1 min read
1 min read
1 min read
1 min read
Noticias Relacionadas
Lila Bendersky: “Sentía una necesidad, diría, vital de recuperar la historia de mi hermana”
Un ensayo visual sobre el Plan Cóndor recupera los crímenes de las dictaduras del Cono Sur
‘Un metro cuadrado’, de Llucia Ramis: derrota habitacional, derrota existencial