- En Ensayo para mi muerte, pone a un cadáver en el centro del mundo para hablar de los vivos.
- Con humor y lirismo, la novela gráfica explora el duelo, la pérdida y la necesidad de estar presentes mientras se vive.
- Detrás de la ficción late el duelo por su hermano Tomás, que Tute transforma en arte y pensamiento.
Tute: “El después de la muerte me preocupa poco”


Noticias Relacionadas
María Lobo: “Pensar el mundo desde Tucumán también es una forma de resistencia”
‘Desentendimiento’: el ensayo de Alenka Zupancic para entender las teorías conspirativas y la posverdad
Un libro para leer con los chicos: hoy recomienda Elsa Osorio