“Me gustaría tomarme un té con mi hijo. Lo celebraré de manera tranquila”, dijo la escritora que ganó hoy en Nobel.Por su parte, en su país la gente reaccionó con alegría y asombro a la noticia que avivó el orgullo nacional.Y algunas librerías en línea se congelaron temporalmente tras un repentino aumento en las ventas.
Han Kang celebra el Nobel con una taza de te mientras en su país se festeja el premio


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