Algunos líderes extranjeros han restringido sin piedad el periodismo, como el húngaro Viktor Orban o el brasileño Jair Bolsonaro. También ocurre en China o Arabia Saudita.Los políticos estadounidenses (Trump) podrían sacar partido de esa experiencia. Este es un extracto de la columna publicada en The Washington Post
La guerra silenciosa contra la libertad de prensa


Noticias Relacionadas
Cuba le comunicó a las aerolíneas que en 24 horas se queda sin combustible para aviones
Ultraconservadora y fanática del heavy metal: quién es Sanae Takaichi, la primera ministra de Japón
Portugal: el socialista moderado José Seguro derrota a la ultraderecha en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales