Algunos líderes extranjeros han restringido sin piedad el periodismo, como el húngaro Viktor Orban o el brasileño Jair Bolsonaro. También ocurre en China o Arabia Saudita.Los políticos estadounidenses (Trump) podrían sacar partido de esa experiencia. Este es un extracto de la columna publicada en The Washington Post
La guerra silenciosa contra la libertad de prensa


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