- La familia ligada a Manuelita Rosas recurrió a la Justicia para evitar que el sable de San Martín sea llevado al Regimiento de Granaderos.
- Argumentan que la donación fue expresa al Museo Histórico Nacional y no a otra institución.
- Señalan que mover la pieza vulnera el acta de donación y limita el acceso público.
“El sable corvo debe estar en el Museo Histórico Nacional”: hablan los herederos de Rozas


Noticias Relacionadas
La Ciudad suma dos museos a su red y propone 35 exposiciones para todo el año
Derian Passaglia, escritor rosarino: “La experiencia es algo que se construye con la imaginación”
Historia y presente de la psicodelia: de la prohibición a su regreso en clave contemporánea