- En Un hombre y Dos mujeres, despliega un díptico que combina contraste, vértigo y libertad formal.
- El autor reflexiona sobre la literatura como lengua viva y cuestiona el libro como “continente industrial” del lenguaje.
- Admirador de César Aira, a quien llama “un dios de la literatura”, reivindica su libertad creativa como modelo.
Juan José Becerra desafía el formato del libro con dos novelas que dialogan entre sí


Noticias Relacionadas
‘Székely’: la novela que une a Jack el Destripador con Drácula y reescribe el mito del vampiro
Llega una nueva convocatoria del Premio Azcuy: la octava edición otorgará 10.000 dólares al ganador
Murió Valerie Brathwaite a los 87 años, una figura clave de la escultura contemporánea