Cuando en 2013 se inauguró “El viaje milagroso”, el conjunto de esculturas de Damien Hirst, estallaron las quejas doctrinarias de los ultraconservadores islámicos.
Ubicadas frente a un centro de maternidad y pediatría, las 14 piezas de tamaño colosal, sobre la evolución intrauterina de un embrión, debieron ser cubiertas con fundas.
Reinaugurada en 2018, cuando finalmente fue abierto el enorme hospital, la obra fue finalmente aceptada por los vecinos.
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